Vehículos híbridos y eléctricos
¿POR QUÉ EL VEHÍCULO HÍBRIDO?
En las grandes ciudades no es posible cumplir con los límites establecidos por las directivas europeas relativas a la calidad del Aire (2008/50/CE), por lo que los grandes núcleos urbanos se enfrentan a sanciones importantes.

Un transporte público superado por el problema de la movilidad unido a los atascos producidos por vehículos privados, causan pérdida de tiempo, aumento de la contaminación y disminución de la calidad de vida.

El automóvil, es uno de los protagonistas clave en la movilidad urbana y responsable en cierta medida de los problemas de contaminación “generación de gases de efecto invernadero” y con ello del cambio climático. Por todo ello, se impone la necesidad de reducir las emisiones generadas por los automóviles, con soluciones tipo vehículos híbridos y eléctricos, combustibles alternativos como GLP, Biodiesel o Bioetanol y uso de catalizadores y filtros de partículas.

La naturaleza de las emisiones de un vehículo híbrido “gasolina catalizado o diésel + eléctrico” es la misma que para un vehículo “Gasolina Catalizado o diésel puro”, la diferencia radica en el volumen. En un vehículo híbrido el volumen de emisiones es inferior ya que el motor térmico funciona exclusivamente de forma parcial.

Cada vez es mayor el número y antigüedad de los vehículos híbridos y eléctricos, se prevé que en el año 2020 representen un 20% del parque, de ahí la importancia que cobran sobre los procesos de inspección técnica.
DIFERENCIAS ENTRE VEHÍCULO HÍBRIDO Y ELÉCTRICO

Evolución del vehículo híbrido:
Paulatinamente, se está produciendo la electrificación del vehículo con motor térmico, con mejoras del tipo: función start/stop (no confundir con un vehículo híbrido), freno regenerativo, apoyo eléctrico, opción eléctrica de baja autonomía, carga externa, opción eléctrica de media autonomía, vehículo eléctrico puro.

En los últimos 10 años, los vehículos híbridos y eléctricos han sufrido una fuerte evolución, especialmente en los apartados de transmisión y baterías acumuladoras, las cuales han reducido su tamaño a la mitad, aumentando su capacidad hasta en 8 veces con relación a los primeros vehículos híbridos.

En resumen, podría decirse que el vehículo híbrido enchufable es el presente y el vehículo eléctrico puro es el futuro.

Vehículo híbrido vs vehículo eléctrico:
  • Vehículo híbrido enchufable - carece de problemas de autonomía por lo que es perfecto para largos recorridos, promueve la aparición de postes de recarga y reduce hasta en un 40% las emisiones de CO2.
  • El vehículo eléctrico puro aún tiene una autonomía limitada (entre 150km y 200km), por lo que su uso es más adecuado en distancias cortas (ciclo urbano).
Modos de carga:
La autonomía de los vehículos eléctricos oscila entre 150km y 200km. La recarga normal nocturna es casi el doble de la autonomía diaria, lo cual, unido a la posibilidad de realizar una carga rápida en postes de suministro, hace que el vehículo eléctrico sea el futuro.

Tanto los vehículos eléctricos puros como los híbridos enchufables, disponen de 2 modos de carga:
  • Carga rápida - entre 20 y 60 minutos, para recarga en postes urbanos.
  • Carga normal - duración de entre 6 y 8 horas, ideal para recarga nocturna.
NORMATIVA DE APLICACIÓN
Hay una doble vertiente:
  • Directiva 2006/95/CE de Baja tensión - Normativa que afecta a las infraestructuras de recarga
  • Normativas que afectan a las funciones del vehículo:

PROCESO DE INSPECCIÓN

La centralita del vehículo dispone de un software para ponerse en modo ITV y facilitar la inspección.

Respecto a la inspección tradicional, el proceso en vehículos que utilizan tecnologías híbridas (eléctricos e híbridos) no difiere mucho, aunque se dan particularidades en las siguientes fases:
  • Prueba de control de emisiones – en esta prueba se distingue entre vehículo eléctrico e híbrido.
  • Prueba de frenado.
  • Comprobación de la instalación eléctrica específica.
A. Control de emisiones:
Siguiendo siempre las instrucciones del fabricante, las pruebas a realizar son las mismas que para un vehículo “Diésel o Gasolina Catalizado”. La diferencia radica básicamente en que el volumen de emisiones será inferior al de un vehículo “Diésel o Gasolina Catalizado”, ya que el motor térmico funciona exclusivamente de forma parcial.
En el caso de vehículos cuyo motor térmico solo alimenta al generador eléctrico, la estación no realiza pruebas de emisiones, ya que es el motor eléctrico el que realiza las funciones de tracción.

  1. Vehículos eléctricos: Son vehículos con emisiones 0, por lo que no existen sub-productos de la utilización. La estación no tiene que realizar ninguna prueba relativa al control de emisiones. Ahora bien, los motores eléctricos disponen de acumuladores y de una instalación eléctrica, por lo que la inspección debe garantizar un funcionamiento correcto y seguro de estos.
  2. Vehículos híbridos: Normalmente, los vehículos híbridos combinan motor térmico y eléctrico. Inicialmente funcionan con el motor eléctrico, mientras que el motor térmico puede funcionar exclusivamente conectado a un generador de corriente eléctrica para alimentar al motor eléctrico o cumpliendo además la misión de aportar energía extra al vehículo en caso necesario (aceleración y/o superación de pendientes).
B. Prueba de frenado:
Los vehículos híbridos disponen de freno regenerativo, que ayuda a recuperar energía cargando la batería durante el frenado. Este sistema, no implica que deje de utilizarse el freno hidráulico convencional.
El funcionamiento del freno regenerativo, está condicionado por la velocidad del vehículo y el estado de carga de la batería.

Los vehículos usan una combinación de ambos sistemas de frenado. Cuando se circula a bajas velocidades o en caso de solicitación, si el freno regenerativo no es suficiente, se suma la acción del freno hidráulico. A medida que se presiona el pedal de freno, se produce una transición suave del freno regenerativo al hidráulico.

En muchos modelos híbridos, se disponen de métodos específicos para realizar la prueba de frenado conforme a las instrucciones del fabricante. En la prueba de frenos de la ITV, la velocidad de giro de los rodillos del frenómetro es muy baja, por lo que la acción del freno regenerativo es nula o prácticamente despreciable y la fuerza medida es la del freno hidráulico.

C. Comprobación de la instalación eléctrica:
En el punto 9.1.b del Manual de ITV “Estado general del motor - Método de inspección” indica los puntos a comprobar mediante inspección visual:

  • Cableado del circuito de encendido - presenta características antiparasitarias
  • Instalación eléctrica - estado del cableado, prestando especial atención a encintado, fijaciones, aislamientos y proximidad a puntos calientes o en movimiento
  • Batería - fijación al bastidor, ausencia de fugas de electrolito, estado de los bornes y conexiones, interruptor (si procede), fusibles (si procede) y ventilación (si procede).
D. Otras singularidades:
A parte de la instalación convencional “alumbrado, aire acondicionado…”, los vehículos híbridos disponen de una instalación específica, donde los cables están totalmente aislados de la carrocería y perfectamente protegidos con un sistema constante de control de fallos.

Con el actual Manual de ITV, esta instalación específica de los vehículos híbridos y eléctricos, no es objeto de una inspección especifica.
CONCLUSIONES:
Es necesaria una regulación por parte de las autoridades competentes.

El usuario del automóvil ha de ser consciente del problema medioambiental, exigiendo vehículos cada vez más ecológicos y responsabilizándose del correcto mantenimiento de los mismos, siendo obligación de las estaciones de ITV, mentalizar y fomentar en el usuario del automóvil, esta forma de pensar.

Ha de existir un apoyo por parte de todos los entes públicos y privados, estaciones ITV, responsables de la vigilancia del tráfico, Ayuntamientos… en el control y reducción de las emisiones contaminantes.

Es necesaria una colaboración de los fabricantes en aras de facilitar la realización de los correspondientes controles tanto por parte de las estaciones ITV como por los agentes responsables de la vigilancia del tráfico y de los Ayuntamientos.

El conocimiento de la tecnología aplicada a los vehículos eléctricos e híbridos, observando siempre las instrucciones del fabricante y las indicaciones del órgano competente en nuestra CCAA, permitirán realizar inspecciones de calidad.
Vehículos hibridos