Mónica Castilla Baylos: En busca de la clave del éxito y de la innovación
|  
Como medida de fuerza mayor y para extremar precauciones, nuestras estaciones permanecerán cerradas durante el Estado de Emergencia.
La cita previa queda habilitada para días posteriores al Estado de Alarma y el ticket de compra online no tendrá fecha de caducidad.
Estamos convencidos de que entre todos saldremos adelante. #QuédateEncasa #FrenaLaCurva

Más Información

Mónica Castilla Baylos: En busca de la clave del éxito y de la innovación

08-11-2019

La jefa del Área de Difusión, Comunicación y Relación con las Empresas de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), Mónica Castilla Baylos, nos habla de la clave del éxito. Por eso, desde Red Itevelesa hemos recopilado todas su respuestas, pensamientos y conclusiones sobre la búsqueda de la clave del éxito y de la innovación. Mónica reflexiona y nos cuenta sus pensamientos.

Estamos viviendo en una sociedad global basada en el conocimiento donde indirectamente está cambiando nuestra forma de hacer las cosas y la manera de relacionarnos: estudiar nuestro pasado es fundamental para entender nuestro presente y dibujar nuestro futuro.

Se ha instalado en nuestras vidas tan deprisa que no nos hemos dado ni cuenta. Ha cambiado la forma de relacionarnos con los demás, con una herramienta que nos conecta en tiempo real en cualquier parte del mundo.

En este contexto actual donde el mercado cada vez es más competitivo, las empresas luchan cada día por innovar como solución estratégica para establecerse en el mercado: algunas consiguen irrumpir en el escenario con soluciones disruptivas y otras aportando soluciones a nichos desatendidos. El factor común a todas ellas es la necesidad de hacer las cosas de una manera diferente a como lo hace la competencia hasta ese momento: la necesidad de INNOVAR.

En las últimas décadas del siglo XX la innovación ha irrumpido con fuerza en estudios económicos de todos los países desarrollados y de su mano ha saltado a la política tanto económica como industrial.

La innovación como activo intangible valorizable y valorable

Según el Diccionario RAE: del lat. Innovare significa: “mudar o alterar algo, introduciendo novedades” . Y para que esta innovación sea considerada un activo intangible valorizable y valorable dentro de la empresa debe ser protegida.

Con la protección se crea un monopolio en exclusiva de uso, fabricación y comercialización sobre dicho activo y se genera una herramienta de defensa contra la copia o imitación. La protección no evita la copia, pero sí es un medio disuasorio y el medio de defensa más efectivo. Los derechos de Propiedad Intelectual (derechos de autor) y de Propiedad Industrial (marcas, patentes y diseños industriales) conforman algunos de los mecanismos de registro/defensa que hoy en día pueden usar las empresas para proteger sus activos intangibles.

Un reciente estudio afirma que en la actualidad el valor de los activos intangibles (protegibles y no protegibles) de las empresas pueden suponer el 80-90% del valor de una organización: el capital humano, el know-how, los secretos industriales, las patentes y modelos de utilidad, las marcas y nombres comerciales, diseños industriales o derechos de autor frente al valor económico de edificios, vehículos o equipos de las empresas.

La innovación a través de la historia

Pero paradójicamente, durante 2.500 años la innovación fue un concepto que acogía connotaciones negativas. Según el investigador canadiense B. Godin, el término procede del griego que significa “hacer nuevos esquejes” y Platón, Aristóteles y otros pensadores griegos lo usaron en sus escritos sobre política como “introducir un cambio en el orden establecido” , es decir, incorporar nuevas cosas que cambian las costumbres y el orden de las cosas de manera extraordinaria, por lo que, según ellos, la innovación debía de estar prohibida por ser maligna.

También los escritores romanos adoptaron el mismo criterio. Filósofos como Séneca y Lucrecio, poetas como Horacio y Virgilio, moralistas como Cicerón y Tácito e historiadores como Salustio consideraron la innovación como sinónimo del mal y de lo prohibido. Este sentido peyorativo duró siglos y en el Renacimiento compartió espacio con la herejía en los discursos religiosos. En los siglos XVII y XVIII todos los que eran acusados de ser innovadores lo negaban siendo utilizado el término innovación como sinónimo de cualquier cambio que había llevado al desastre a cierto país o como un grave insulto y grave acusación. En el ámbito político el término se identificó con la revolución y los revolucionarios (revolución inglesa 1649, y la francesa 1789) y adquirió una pesada carga: toda innovación es necesariamente repentina y violenta.

Durante todo este tiempo lo nuevo no fue mal valorado ya que se apreciaba como sinónimo de curioso o de extraño pero nunca se utilizó la palabra “innovación” sino otras como novedad, reforma o renovación que implicaban la mejora de las cosas imperfectas pero de manera paulatina.

A mediados del siglo XVIII, durante la Primera Revolución Industrial, a los avances técnicos se empezaron a llamar “inventos” o “máquinas” pero la palabra innovación continuaba ausente que a mediados del siglo XIX se comenzó poco a poco a vincularse con otorgar “novedad” a las cosas o a los procesos, pero todavía no a cambios políticos, legales o sociales.

Innovación como “el motor interno del desarrollo económico”

El término aparece por primera vez con un sentido positivo en la esfera de la economía en los trabajos del austriaco Schumpeter (1883-1950) donde al estudiar los ciclos económicos describió la innovación como “el motor interno del desarrollo económico” ya que la economía capitalista no podía ser ni estacionaria ni expandirse a un ritmo uniforme.

Se constituyó así la esencia del capitalismo y los protagonistas de este proceso se llamaron “emprendedores innovadores”, es decir, “aquellos que crean innovaciones técnicas y financieras en un medio competitivo en el que deben asumir continuos riesgos y beneficios que no siempre se mantienen”.

La innovación como algo bueno y como clave de éxito

Estas ideas modificaron sustancialmente la forma de entender la COMPETENCIA. Porque lo cierto es que la INNOVACIÓN realmente conlleva intrínsecamente la aparición de nuevos artículos, de nuevas técnicas o de nuevos procedimientos de fabricación que atacan los márgenes de beneficios y pilares de las empresas existentes. Las innovaciones no garantizan en sí mismas una ventaja competitiva ni consiguen despertar de manera espontánea el interés de los consumidores sino que es el empresario el responsable de educar a los clientes en la adquisición de nuevas mercancías que difieren de las que están habituados a utilizar: todo ello garantizaría la llegada al mercado.

Estos cambios de comportamiento en los usuarios, estos cambios socioeconómicos, deben ir de la mano de la capacidad de innovar de las empresas y de la protección y defensa de su diferenciación.

Por todo ello, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha favorecido el estudio de la innovación y de los procesos de innovación e impulsado el desarrollo de políticas para su fomento en los países miembros. La Unión Europea también se incorpora al debate a finales de los años setenta y ambos otorgan un papel fundamental a la innovación en el crecimiento económico y en la competitividad de los países; así comienza una colaboración conjunta para definir metodologías orientadas a medir la innovación de forma estandarizada para poder conocerlos en profundidad y poder actuar sobre ellos.

El Manual de OSLO de la OCDE y Eurostat 2005 (criterios utilizados para elaborar estadísticas de innovación en los países de la UE) definieron la innovación como “la introducción de un producto ( bien o servicio ) o de un proceso, nuevo o significativamente mejorado, o la introducción de un método de comercialización o de organización nuevo aplicado a las prácticas de negocio, a la organización del trabajo o las relaciones externas”.

Hagamos repaso de todo aquello en lo que somos buenos, de nuestro poder de diferenciación, de lo que nos hace ser “únicos” y saquemos partido de esa INNOVACIÓN que aporta valor a nuestras empresas.

En definitiva, Mónica Castilla Baylos nos habla de la clave del éxito y de la innovación, un pilar fundamental en el mundo empresarial. Y desde Red de ITV Itevelesa le queremos agradecer su tiempo, sus palabras y sus maravillosas reflexiones.

Comparte esta noticia

Tarjeta Cepsa
¡Disfruta de nuestro 5% con la tarjeta IKEA Family en Gran Canaria!
¡Tu ITV en Semana Santa tiene premio!
Noticias recomendadas
Cinco razones para enamorarte de una furgoneta
13-11-2019
A lo largo de nuestra vida hemos pasado -y pasaremos- por distintos tipos de vehículos hasta saber cuál es el que más feliz nos hace. Empiezas por un coche pequeñito, luego por algo más moderno y grande y, por curiosidad o capricho, terminan entrándote ganas de comprar ...

¿Cómo asegurar el buen funcionamiento de mi vehículo?
25-10-2019
Existen muchos métodos para asegurar el buen funcionamiento de nuestro vehículo, así como las revisiones y pasar la ITV. Cuando compramos un coche -ya sea nuevo o de segunda mano- hay que tener en cuenta varios aspectos fundamentales, pero siempre formulando la misma pregunta ¿qué hacer p ...

Desde Kennedy hasta Los Beatles: las limusinas más famosas de la historia
15-10-2019
Seguramente todos hayamos fantaseado con la idea de montar en limusina y que la gente, desde fuera, se quede mirando preguntándose quién estará dentro. De momento nos tendremos que conformar con aquellas que han hecho historia. Por eso, desde nuestra Red de ITV Itevelesa queremos abordar es ...