La llegada del frío y las primeras nevadas no solo
transforman el paisaje, sino que alteran drásticamente las condiciones de la
carretera. La falta de adherencia, la visibilidad reducida y el esfuerzo extra
de la mecánica hacen que conducir con nieve sea un reto para cualquier
vehículo.
En Red Itevelesa, sabemos que la mejor herramienta contra el temporal no es solo la pericia al volante, sino el estado del vehículo y la prevención. Por eso, a lo largo de este artículo, te contamos cómo puedes preparar tu coche para la nieve y por qué tener la ITV en vigor es la mejor garantía de seguridad durante el invierno.
Cuando hablamos de conducción invernal, los neumáticos son el elemento más crítico, ya que constituyen el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Para garantizar la tracción, debes revisar tres puntos clave:
Profundidad del dibujo
Aunque el límite legal es de 1,6 mm, en condiciones adversas se recomienda no bajar de 3 mm.
Un neumático desgastado no es capaz de evacuar el agua ni “morder” la nieve, aumentando el riesgo de aquaplaning y pérdida de tracción.
Presión correcta
El frío reduce la presión del aire. Circular con neumáticos desinflados deforma la banda de rodadura y compromete la frenada.
¿Neumáticos de invierno o cadenas?
Si vives en zonas frías, los neumáticos con el distintivo 3PMSF son la mejor inversión, ya que mantienen su elasticidad por debajo de los 7°C. Si el uso es ocasional, asegúrate de llevar cadenas y saber instalarlas.
Durante la ITV, verificamos que los neumáticos no presenten cortes, deformaciones y que el desgaste sea regular, algo sumamente importante antes de enfrentarte a esta fría época de invierno.
La nieve suele venir acompañada de niebla, ventiscas o cielos cubiertos que reducen la visibilidad a pocos metros. Mantener el sistema de alumbrado y limpieza en perfecto estado es vital.
Ópticas y faros en buen estado
Unos faros amarillentos o mal alineados reducen la intensidad lumínica y pueden deslumbrar a otros conductores. En nuestras estaciones verificamos la alineación y el estado de las luces para maximizar el campo de visión.
Limpiaparabrisas y liquido anticongelante
Unas escobillas desgastadas pueden dejar restos de suciedad o hielo en el parabrisas. Además, es imprescindible utilizar líquido limpiaparabrisas con aditivo anticongelante; el agua común podría congelarse y romper el depósito o los conductos.
El frío es el enemigo número uno de las baterías. Si tu coche arranca con dificultad en ciudad, es muy probable que falle en condiciones extremas.
Batería
Con temperaturas bajas, la batería pierde potencia. Si notas que al coche le cuesta arrancar por la mañana, es probable que falle ante la primera helada fuerte.
Frenos equilibrados
Sobre nieve o hielo, cualquier desequilibrio en la frenada puede provocar un trompo. En la ITV utilizamos el frenómetro para garantizar que tu coche se detenga de forma recta y eficaz.
Muchos conductores perciben la ITV como un trámite, pero en realidad es un tipo de auditoría preventiva de seguridad. Al pasar la ITV en Red Itevelesa antes del invierno, confirmas algunos puntos críticos como:
Más allá del estado del coche, la “técnica al volante” también debemos tenerlo en cuenta. Por ello, os recomendamos:
La nieve no perdona fallos mecánicos. Un vehículo bien mantenido y con la ITV al día es la diferencia entre un viaje agradable y seguro o un susto en carretera.
En Red Itevelesa, nuestro compromiso es que tú solo te preocupes de disfrutar del paisaje, mientras nosotros nos ocupamos de que tu coche esté a la altura del desafío.
¿Te toca pasar la revisión pronto? No esperes a que llegue el próximo temporal. Pide tu cita previa en Red Itevelesa y viaja con total tranquilidad este invierno.


